martes, 26 de junio de 2007

La caza

Aunque pequeñitas, unos 3 a 4 centímetros de largo, las Spallancianas son unas voraces mantis que son capaces de ingerir de una vez insectos de su propio tamaño, es impresionante verlas comer, pues en cuestión de unos 5 minutos no dejan nada de su presa.


En este caso, le ofrecí a la ameles un saltamontes casi de su tamaño, el cual, tras catarlo lo agarró firmemente con sus fuertes y recias garras y comenzó su festín.



Esta especie practica el canibalismo y la hembra suele comerse al macho durante la cópula, se dice que la capacidad reproductora del macho la puede culminar aún sin cabeza, pues es por donde comienza la hembra su particular festín. También comentan los entendidos que este ritual es importante para la fertilización y la calidad de la puesta que la hembra realizará poco después de la cópula



Despues de tan opíparo festín, la ameles sólo dejó las partes duras de las patas del saltamontes y se quedó tan agusto...

7 comentarios:

sixto dijo...

Preciosas fotos, parecen de estudio, felicidades

Nicolas Moulin dijo...

Has tocado techo documental con esta serie antonio, exepcional. Felicidades compañy

Antonio J. Muñoz dijo...

Gracias Sixto y Nico, pero ya estoy trabajando y las cacerías de un chinche asesino, todavía no conozco el nombre.

Ram dijo...

Preciosa y espectacular serie. Enhorabuena.

jorapavi dijo...

Impresionantes imagenes y extraordinaria la información, enhorabuena

El filosofo dijo...

Una muy buena serie, felicidades.

muftillo dijo...

Me pido primer para la primer ;-))