
Me encontré un par de ejemplares de esta planta separados por 80 m. sin ninguna otra orquídea por las cercanías.
Es la llamada orquídea abeja. En la islas Baleares se la llama abella apífera.
Durante el verano estas orquídeas están durmientes como un bulbo subterráneo tubérculo, que sirve como una reserva de comida. Al final del verano-otoño desarrolla una roseta de hojas. También un nuevo tuberculo empieza a desarrollarse y madura hasta la siguiente primavera, el viejo tuberculo muere lentamente. En la próxima primavera el tallo floral empieza a desarrollarse, y durante la floración las hojas ya comienzan a marchitarse.
Las flores poseen un labelo de gran tamaño. El labelo tiene un color marrón oscuro con manchas marrón más claro, líneas blancas y amarillo pálido. El labelo tiene tres lóbulos con con los laterales que están vueltos hacia adelante con unos pelos finos y sedosos. El lóbulo mayor es redondeado abombado turgente con una base de pelos blanquecinos, a menudo tienen manchas violeta haciendo una X o una H.
Esta variedad tiene los sépalos iguales en tamaño y en consistencia de unos 7 mm de longitud y un color rosado homogéneo . De dos a diez flores se desarrollan en el tallo floral con hojas basales. Las flores son únicas, no solo por su inusual belleza, gradación de color y formas excepcionales, sino también por la ingenuidad con la que atraen a los insectos. Su labelo imita en este caso al abdomen (artrópodos) de una abeja, planta especializada en atraer a las abejas macho de la especie Gorytes, para que polinicen la flor.
Cada orquídea tiene su propio insecto polinizador y depende completamente de esta especie polinizadora para su supervivencia. Lo que es más los machos embaucados es probable que no vuelvan ó incluso que ignoren plantas de la misma especie. Por todo esto solamente cerca del 10 % de la población de Ophrys llega a ser polinizada. Esto es suficiente para preservar la población de Ophrys, si se tienen en cuenta que cada flor fertilizada produce 12,000 diminutas semillas.