Si me dijesen que existe un insecto de color negro, con alas de venaciones blancas, atrofiadas y de color rojo, y que para colmo tiene los ojos amarillos y el abdomen lo pone como si fuera un escorpión y puede proyectar un líquido irritante, no me lo creo, pero resulta que sí, que este bicho existe, que fué descubierto en 2005 en sudamérica y que al parecer no es muy abundante, aunque en cautividad es bastante prolífico.
Este curioso fásmido fué descubierto en la Cordillera del Cóndor, al norte de Perú en una restringida área de aproximádamente 5 hectáreas.
Morfológicamente, los machos y las hembras tan sólo se distinguen por su tamaño adulto, siendo la hembra algo superior en tamaño, el macho mide entre 5 y 6 centímetros, mientras que la hembra entre 6 y 7 centímetros.
Es polífago y en cautividad, puede ser alimentado con hojas de olivo.


