viernes, 31 de agosto de 2007

Traje nuevo.

El domingo por la noche, sobre las once de la noche, ví que una mantis estaba preparándose para mudar para así, poder crecer.

Se había colocado boca a bajo y parecía tener como convulsiones a lo largo de todo su cuerpo.
Realmente, lo que estaba haciendo era desprenderse de su antiguo exoesqueleto para así empezar el proceso de crecimiento. Las mantis religiosas, mudan más de 7 veces a lo largo de su corta vida y es todo un espectáculo poder ver todo el proceso.

En total, esta secuencia que os voy a describir a continuación, duró de 3 a 4 horas, desde que la vi en proceso de inicio de desprenderse del exoesqueto, hasta que se desplegaron completamente las alas.

Lo hacen con frecuencia de noche o antes del amanecer, pues la humedad, facilita el proceso, debido a que sin la humedad suficiente, la mantis podría sufrir malformaciones o incluso morir por el secado y endurecimiento excesivamente rápido de su cuerpo. Durante este proceso, la mantis es muy vulnerable, pues su nuevo exoesqueleto está blando y en proceso de dilatación, por este motivo, la mantis no puede huir ni defenderse de un eventual ataque.
Los fotogramas, vistos de izquierda a derecha y de arriba a abajo, muestran cómo la mantis realiza este proceso:

CANON EOS-350D + CANON 100mm MACRO USM

1-En el primer fotograma, está convulsionando, principalmente el abdomen, para ablandar y desprenderse de su antiguo exoesqueleto.

2- El segundo fotograma, nos muestra cómo la mantis empieza a dilatar su cuerpo, aún dentro de su antigua coraza, para así romperla y comenzar a salir.

3- Lo primero en salir es la cabeza y las antenas, en este proceso, las patas delanteras se pliegan y quedan pegadas al cuerpo, comenzándo a salir.

4- Una vez que han salido sus patas delanteras, lo hacen las traseras, quedando suspendida con todas las patas fuera y tan sólo aguantada por el antiguo armazón, que sigue aprisionando su abdomen. Así estará un rato, hasta que sus patas hayan dilatado y se hayan endurecido lo suficiente para agarrarse y terminar de sacar el abdomen.

CANON EOS-350D + CANON 100mm MACRO USM

5- Cuando las patas traseras están operativas, se agarra a la rama y termina de sacar el abdomen, que sale un poco arrugado y encogido.
6- Para terminar de dilatar bien su abdomen y empezar a desplegar sus alas, invierte su posición, para así, quedando suspendida, terminar de dilatar su nuevo exoesqueleto, aprovechando la gravedad.
7- La mantis comienza el proceso de dilatación de sus alas, para ello, va llenando de sangre las venaciones de sus alas y de este modo van desplegandose, esta fase le lleva más de la mitad del proceso. Un secado demasiado rápido, provocaría que las alas no se formasen bien y quedarían inutilizadas.

8- La mantis ha completado casi totalmente la dilatación de sus alas y tan sólo le falta terminar de endurecer su exoesqueleto.

Este proceso es fascinante el contemplarlo, pero a las horas en que se realiza y la probabilidad de encontrar a una en pleno proceso lo hace muy difícil de presenciar, pero os animo a verlo, pues es realmente interesante.

6 comentarios:

Nicolas Moulin dijo...

ostia, antonio, esto es lo mejor que he visto hasta ahora. Que pasada compañy. A ver si me toca un dia de esos. Un saludote

Ireth dijo...

Con esta entrada ya podemos retirarnos el resto! Te felicito por la suerte que has tenido en verlo y a la vez documentarlo así, desconocía los pasos intermedios de la muda. Muchas gracias Antonio!
Un beso

Antonio J. Muñoz dijo...

De momento, creo que es lo mejor que he podido presenciar y es ciertamente gratificante. Y como siempre, ¡tengo que compartirlo!

Un saludote.

sixto dijo...

Increible, todo un documento.
Solo felicitarte y agradecertelo.
Saludos

cristina dijo...

Es fascinante, Antonio, enhorabuena y un beso.

El filosofo dijo...

Muuuuuy buena la serie.