viernes, 9 de mayo de 2008

Saturnia pyri / Gran Pavón / Giant Peacock Moth.

Reino: Animalia
Filo: Arthropoda
Clase: Insecta
Orden: Lepidoptera
Superfamilia: Bombycoidea
Familia: Saturniidae.


Supongo Que todos sabéis que no me gusta la fotografía en cautividad, así que esta cortina en la que se ha colgado esta maravillosa polilla me trae de cabeza. Pero lo cierto es que fue ella - la polilla- la que se coló en mi cena. No estaba invitada pero fue una gratísima sorpresa; al menos la cuenta se hizo menos dolorosa. Quizá lo más importante es que está tomada en el valle del Loira, que es (según se cuenta), el último río salvaje de Europa. No está canalizado ni desviado, aunque yo me tomaría con muchas reservas lo de salvaje. Sin embargo, ese estatus de silvestre hace que éste insecto que jamás había visto ni por asomo en mi tierra -y vivo al lado de un río ( Ibazabal del euk. "Ibai" = río y "zabal" = grande)- entrara en el comedor de un "chateau" y se posara en las cortinas, tan tranquilo. Poco antes había entrado un enorme coleóptero que tengo que clasificar aun. Lo que para unos era un desastre (cena con "bichos") para mi fue como la guinda del postre.
Algunos comensales se levantaron a por sus cámaras y tuve que improvisar una pequeña disertación en Inglés sobre lo que estaban viendo, en especial porque un camarero se empeñaba en repetir que era un murciélago.
Otro punto sobre el que pensar es lo efímera que es la grandeza. Los que perseguimos insectos estamos acostumbrados a conocer animales que tras largos años enterrados mueren al poco de ver la luz. Sin embargo, ver este animal de 15 centímetros de envergadura y saber que sólo vivirá 5 días me hizo reflexionar sobre lo evanescente de la gloria. Se con certeza que mientras escribo estas líneas mi amiga polilla ha muerto. Sin embargo, su imagen es un eterno vuelo póstumo que jamás podré olvidar. Curiosa serie de paradojas. Un animal que no se alimenta - ni siquiera tiene boca para hacerlo- entra en un comedor. Un aficionado al campo está allí cenando y tiene su cámara cargada y su habitación a menos de 10 metros del comedor.
Este es el resultado. Espero que mi buen amigo ( se que es macho por las antenas en forma de pluma) tuviera una extraordinaria noche de amor y alguno de nosotros podamos disfrutar de sus descendientes con sólo un "clic" de nuestras cámaras. Un capricho del azar me llevó a cenar al valle del Loira. No me lo puedo creer.
Disculpad la poca ciencia de este post, pero la imagen vale más de lo que yo pueda copiar de cualquier libro o rebuscar en internet.

3 comentarios:

Nicolas Moulin - NiMou dijo...

Al igual que la foto, un 10, que historia mas interesante y divertida. Ya veo que no solo me pasa a mi esto de estar cenando e ir a por la camara pq entra un bixo jajaajajajajja. Un saludote compi

Hector dijo...

En bizkaia también existen. en este link puedes ver una de Maruri.
http://www.flickr.com/photos/25607139@N05/5641995994/in/photostream
Así que con un poco de suerte, volverás a encontrarte alguna algún día cerca de tu casa.
Un saludo

Hector dijo...

Tranquilo que por esta zona también aparecen de vez en cuando
aquí tienes un ejemplo
http://www.flickr.com/photos/25607139@N05/5641995994/in/photostream
suerte y a buscarlas que ahora están saliendo
Un saludo