lunes, 29 de junio de 2009

Vuelo del Anax imperator


Foto tomada en la Font Grossa del riu Brugent - Cataluña - Junio 2009

Una de las aptitudes que hacen únicos a los odonatos entre los insectos es su maestría en el dominio del vuelo. Todo aquel que haya observado volar con detenimiento a un ésnido (Aeshnas, Anax,..) o incluso a otros pequeños anisópteros, habrá podido comprobar sus habilidades: Despegues en vertical o desde cualquier posición, rápida aceleración, gran velocidad, planeo, vuelo estacionario, retrocesos, giros feroces (incluso sobre un ala), picados, vuelos circulares o zig-zagueantes… Su particular diseño les hace estar equipados con uno de los sistemas de vuelo más perfectos. En los zigópteros (caballitos del diablo), aunque no tengan un vuelo tan rápido y resuelto, también es digno de admiración (sobre todo los Coenagriónidos).
La morfología de los Odonatos está pensada para dominar el aire. Su cuerpo está equilibrado mostrando casi 2/3 del peso del cuerpo en el tórax, donde se alojan los potentes músculos de las alas -su “Motor de Vuelo”-, que se compensa con un largo abdomen (en las hembras esta proporción es algo menor por tener el abdomen más grueso). El robusto sintórax, visto lateralmente presenta una forma casi romboidal, mostrando una disposición oblicua. De lo alto de éste parten hacia atrás las largas alas membranosas, ligeras y muy grandes, con un complejo entramado de venaciones y celdas, que las dan versatilidad y resistencia; toda una obra de ingeniería. Son capaces de moverse independientemente e incluso con alguna rota o dañada son capaces de adecuar su vuelo con notables resultados. Las patas sin embargo están en sentido opuesto, dirigiéndose hacia delante; diseñadas para capturar las presas y asirse a los posaderos (no para andar). La parte delantera del sintórax presenta normalmente una forma aerodinámica mostrando una “quilla dorsal” en ocasiones muy notoria. La cabeza da la información necesaria para orientarse en vuelo: Los “omatidios” informan del entorno y obstáculos, las antenas y pelos sensibles de la velocidad (por vibraciones) y los tres “ocelos” de la orientación y equilibrio (situando correctamente el horizonte).
Vemos en la foto como se insertan las alas y se ven esas abultaciones entre ellas, que son partes esclerosadas del “tergo torácico” llamadas “escutelos” y “posnotos” (meso y metatorácicos). Sin estos formidables músculos en la base de las enormes alas no podrían moverlas eficientemente, además sirven para alcanzar la temperatura necesaria, contrayéndolos enérgicamente produciendo un aletear, que produce calor (Esto se puede observar también en el primer vuelo, tras la emergencia).

2 comentarios:

gdsm dijo...

Con lo territoriales y agresivas que son las Anax, la foto con las tres juntas volando es impresionante!!!

Esto hay que sumarlo a la ya dificultad de conseguir tanta nitidez teniendo en cuenta la velocidad a la que se mueven.

Enhorabuena y gracias.

Nicolas Moulin - NiMou dijo...

Gracias por tu comentario.
La facilidad ha sido sobre todo ver que el recogido era el mismo a mas o menos 10cm.
Un saludo