martes, 13 de marzo de 2007

Acrida ungárica mediterránea verde

Nacidas para pasar desapercibidas. Estos orthopteros están perfectamente adaptados al medio en el que viven, si bien se trata de insectos desgarbados y poco ágiles, son treméndamente efectivos en cuanto a su adaptación al medio, pues a pesar de su tamaño, que puede llegar a ser de hasta 7 centímetros, tamaño bastante considerable, pasan completamente desapercibidos.

Tan sólo les pueden traicionar sus movimientos torpes y sus saltos poco calculados, ya que suelen chocar contra las ramas y hojas de las plantas entre las que se camufla y a veces su intento de huida se ve frustrado. Su salto es muy curioso, parece un acróbata haciendo un salto mortal, no suelen desplazarse muy lejos con sus saltos a pesar de esas formas alargadas que hacen pensar que si salta va a desplazarse muchos metros


El de las fotos era un hermoso ejemplar de unos 5,5 cm y ya causaba cierta impresión por su tamaño, hablar de 7 centímetros equivale a comparalo en dimensiones con una mantis religiosa casi adulta o un ancridium aegiptium (langosta africana). Curiosos ejemplares estas acridas.

2 comentarios:

Nicolas Moulin dijo...

He pillado domingo una langosta egipci de unos 16cm. Un espectaculo, solo me cabia la cabeza en la lente. Era la hembra, el macho es mas peque, tambien era y ese si que lo tengo en entero, 7cm efectivamente y me cabe sin zoom. Las subbire.

Antonio J. Muñoz dijo...

¡16cm! ¡que burrada! el otro día vi a una pareja haciendo sus cositas lo que sucede es que estaban sobre unos goteros y los quise ladear para la foto y como son tan ariscos estos bichos me dieron tres palmos de narices. Eso sí, no era tan grande, aunque si bastante hermosa la hembra. Ideal para la Canon, con esa si que las puedo cazar.